viernes, 17 de agosto de 2018

A Dios no hay que entenderlo sino obedecerle

“..Si en verdad eres un Dios amoroso, que siempre estás con nosotros; entonces ¿por qué no estabas cuando ocurrió todo?, ¿Donde estabas cuando cometí ese error o me equivoqué al tomar esa decisión?”

Constantemente estamos echándole la culpa de nuestros errores a Dios. Si fallamos, fue porque Dios no me dio la suficiente fuerza. Si me equivoqué en la elección de algo, entonces es que Dios nunca me escucha, y por eso tuve que decidir yo.

Si vivimos de esta manera, viviremos en una mentira toda la vida; porque Dios nunca será responsable de nuestros actos o decisiones, si no lo tomamos en cuenta. Si sabemos que somos débiles con los helados, entonces ¿que haces viendo por la ventana de la heladería?. O si escogiste un novio(a) que de antemano sabías que no te convenía, entonces ¿por qué dijiste que si?

A veces caemos en este error, creemos que somos muy fuertes (como Sansón) y que podemos con cualquier asunto. Es como “yo puedo, déjeme solo” pero cuando nos damos cuenta, hemos perdido todo, y puede que hasta nuestra vida. No juegues con Dios, Él no puede ser burlado. No sigas viendo lo que sabes que no debes ver porque te quedarás sin ojos. Recuerda que detrás de ti viene una Dalila, que sabe como seducirte y tarde o temprano te matará.

¿Te gustaría tomar buenas decisiones y vivir una vida de éxito? Pues bueno, antes de hacer las cosas, preséntate en oración ante tu Padre y cuéntale todos tus proyectos y deseos. Él sabrá que hacer contigo y te dirá como y cuando hacerlo. De seguro que te hablará, solo hay que hacer silencio para escuchar su voz…

“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.” Salmo 37:5.

Mantener limpia nuestra vida, no es un asunto fácil y mucho menos en nuestras fuerzas. Cuantas veces hemos dicho “hoy dejo este mal hábito” y no han pasado dos minutos, cuando nuevamente estamos lamentando una derrota. Desear mantener limpia nuestra mente de malos pensamientos, no es asunto de querer ni de autodisciplina, ni tampoco es asunto de sacrificios o autocastigos.

Si queremos mantener limpia nuestra vida, lo primero que debemos reconocer es que nosotros no podemos solos. Nuestras fuerzas no son lo suficientemente fuertes para mantenernos firmes ante las tentaciones, los “defectos de fábrica” o los malos hábitos que hemos adquirido con el tiempo.

Entonces ¿cómo hago para limpiar mi vida?, la Palabra de Dios dice que solo es posible a través de Jesús y de su Sangre. Solo Él con su poder puede limpiarnos y reparar los “defectos de fábrica” como el rechazo que sufrimos al nacer o durante nuestra vida.

No perdamos el tiempo probando remedios caseros que el mundo vende, porque no limpian nada, sino que nos ensucian más. No luchemos más con nuestras fuerzas humanas, porque nunca lo lograremos. No dejemos que el tiempo pase creyendo que el tiempo lo cura todo, sino busquemos al que soluciona el problema desde su raíz..

Por cierto, “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” Mateo 5:8. En otras palabras, con mi corazón sucio, nunca veré a Dios.

UN CONSEJO PARA LOS JÓVENES


Los jóvenes cristianos que buscan formar pareja, que quieren acceder a un matrimonio y así formar una familia, corren el riesgo de sentirse defraudados, o no de no haber alcanzado las expectativas, o de darse cuenta, que no era como pensaban, o como le dijeron.

Debes ser consciente, de que el romance, el enamoramiento de los días del noviazgo, van a sufrir ciertas transformaciones en el matrimonio, y creo profundamente en el amor, mis padres cumplen mañana 66 años de casados, y mi esposa y yo llevamos 47 años de matrimonio, pero algo es cierto, la convivencia, las obligaciones y responsabilidades, le imparten otro “color” al amor de la pareja, en las relaciones sentimentales hay niveles, y debemos conocerlos.

Uno es el de la “conquista” (el noviazgo), otro al llegar al matrimonio, y luego al pasar el tiempo, cuando llegan los hijos, cuando estos hijos crecen, cuando estos hijos crecen y se van, y cuando llega la vejez, cuando tenemos que atravesar días malos, cuando el dinero no alcanza, cuando debemos renunciar a ciertos sueños en pro del bienestar familiar, cuando luchamos con enfermedades, o perdemos el empleo, o luchamos con la problemática de algún hijo.

El amor verdadero puede mutar, adaptarse, pero nunca desaparece, se consolida y se afirma cuando lo entendemos en el contraste de la vida real.
No te compres “un buzón”, es bueno poner los pies sobre la tierra y saber que la “princesa” o “el príncipe” son personas de carne y hueso, con virtudes, pero también con defectos, y que al igual que nosotros, tienen días “amables” y días “insoportables” y una cosa es la visita del novio/a, la cita de unas horas, y otra cosa es convivir todo el tiempo, las 24 horas, los 365 días del año.

Algunas cosas útiles:

Recuerda que tu futura esposa no quiere un “padre” (ya lo tuvo), tampoco está buscando “un pastor”, ella busca y quiere un esposo, y para las jovencitas, recuerden que tu futuro marido, tampoco busca “una madre”, ni quiere “una hija”, y menos que menos “una pastora o profeta”, el quiere una esposa.

Es bueno encontrar compañero/a para servir a Dios, pero debes siempre separar el servicio a Dios o el ministerio, de la función matrimonial, ordenar las prioridades nos puede ayudar muchísimo.
Y esto no es invento mío, ni de ningún hombre, es iniciativa de Dios mismo:

“Moisés también dijo: «Ningún hombre estará obligado a ir a la guerra o a prestar servicio alguno, si se acaba de casar. Al contrario, durante todo el primer año de su matrimonio tendrá derecho a quedarse en su casa, para disfrutarlo felizmente con su esposa.” (Deuteronomio 24:5)

Y creo que no necesito explicar que significa, “alegrar a la mujer que tomó”
La luna de miel, (O el tiempo de pasarla juntos y solos, el matrimonio recién casados) que ni siquiera es invento de alguna sociedad o cultura, sino de Dios.

Alguien me contaba que tenía el propósito de casarse y presentar los primeros días ayuno y oraciones a Dios, esto es “mezclar” las prioridades, por supuesto que le respondí con un ¡NOOO!
Ya tendrán tiempo para ayunar y orar, tu esposa no quiere un pastor, quiere un “esposo”

¿Que dice la Biblia?

“Si quieres disfrutar del amor, disfrútalo con tu esposa.Guarda tu amor sólo para ella! ¡No se lo des a ninguna otra! No compartas con nadie el gozo de tu matrimonio. Bendita sea tu esposa, la novia de tu juventud! Es como una linda venadita; deja que su amor y sus caricias te hagan siempre feliz. ” (Proverbios 5:15-19)

¿Por que fracasan tantos matrimonios jóvenes?

1) No buscan una pareja dentro de la voluntad de Dios, se guían por la figura, por el color de los ojos, por la “facha”

2) No oran buscando confirmación, sobre una decisión tan importante como casarse. (que se supone es para toda la vida)

3) Se embarcan en el matrimonio con falsas expectativas, compran una realidad virtual y luego encuentran la real.

4) Se casan y mezclan sus prioridades, confunden sus roles.

5) Compraron “un buzón” de lo que significa la vida cotidiana.

6) No entendieron que l

La mayor parte del mundo parece pensar que nos estamos volviendo más inteligente conforme pasa el tiempo, y que esto significa que debemos dejar atrás las antiguas normas. En el mundo occidental, la “inclusividad” reina suprema.

Si usted representa absolutos, se le acusa de estar pasado de moda y no lo suficientemente progresista. Incluso algunos cristianos acusan a otros creyentes que tienen a los absolutos de tener un “espíritu religioso” y de no entender el verdadero amor, la misericordia y la gracia. Bueno, supongo, cuenta conmigo!

Yo, por mi parte, estoy aquí para decir que los absolutos no han cambiado en inspirada, autoritativa Palabra de Dios, la Biblia. Usted puede confiar en el Dios de la Palabra, y se puede confiar en la Palabra de Dios.

La Biblia nos dice mucho

Vamos a echar una nueva mirada a la Palabra de Dios, comenzando con las palabras de Jesús, el Verbo, según consta en la Palabra!

La Palabra autorizada

El discípulo Juan escribió la respuesta de Jesús a un grupo de hombres judíos que estaban descontentos con él porque había llamado a sí mismo Hijo de Dios, que consideraban una blasfemia.

¿No ha sido escrito en vuestra ley: “Yo dije, dioses sois”? Si llamó dioses, a quienes la palabra de Dios vino (y la Escritura no puede ser quebrantada), se dice de Él, a quien el Padre santificó y envió al mundo, ‘Tú blasfemas, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios “?(Juan 10: 34-36).

Quiero que se den cuenta de cómo Jesús se refirió a la Palabra aquí. En primer lugar, Él lo llamó  “su ley”.  Por eso, Él quiso decir las Escrituras como los Judios ellos-los libros que llamamos el Antiguo Testamento sabían. La  “Ley”,  en otras palabras, no se refería sólo a los primeros cinco libros de nuestra Biblia, conocidos por Judios como la Torá, sino también para todo el resto de los libros que habían sido recogidos como Escritura hasta la fecha, incluyendo los Salmos . “La Ley” era un término amplio para toda la colección, en referencia a una gama más amplia de libros que sólo los que determina las normas y reglamentos.

Entonces Jesús dijo del salmista y audiencia original del salmista: “Si … [éstos] para quienes la palabra de Dios vinieron ….” Por lo tanto, podemos ver que Jesús reconoció que los Salmos y el resto de las Escrituras conocidos eran la “palabra de Dios.” muy

Así, dentro de dos oraciones relacionadas, Jesús se refirió a la “Ley”, “la palabra de Dios”, y “la Escritura,” los tres equivalentes. La palabra “Escritura” significa “lo que está escrito.” A partir de esto, nos enteramos de que la Biblia no contiene todo el conocimiento de Dios, sino más bien es la parte autorizada de los vastos palabras habladas de Dios para la humanidad que ha sido registrado por escrito.

Inspirado por el Espíritu Santo

Toda la Palabra de Dios ha sido inspirado directamente por el Espíritu de Dios, como se lee en la carta de Pablo a Timoteo (que se refería únicamente a nuestro Antiguo Testamento, ya que el Nuevo Testamento estaba empezando a escribir a continuación): “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia “(2 Tim. 3:16). La palabra traducida como “inspirada por Dios” es la palabra griega  theopneustos ., lo que significa “divinamente respirado”, “respirado por Dios”, o “inspirada por Dios”  theopneustos  se deriva de otras dos palabras griegas:  theos , que significa “Dios, “y  pneo , que significa “golpe” o “respirar duro.” La palabra  pneo  también está conectado a la palabra griega que significa “espíritu”  pneuma , que significa literalmente “viento” o “aliento”.

Una vez más, este libro inspirado por el Espíritu tomará la urdimbre de nuestras vidas.Fijará nuestro curso recto y guardarnos de desviarse de la senda de la rectitud. La luz entra en su alma cuando lees las palabras de la Biblia. Si pones a la basura y dejar de mirarlo, la oscuridad puede volver a entrar en su alma; pero cuanto más se mantenga este libro en frente de usted, más capacitación

Abuso Espiritual

Estamos acostumbrados a escuchar noticias sobre el abuso físico, el abuso emocional, el abuso verbal e incluso el abuso sexual. Pero se ha escrito muy poco sobre una de las grandes enfermedades eclesiales de nuestro tiempo, a saber, el abuso espiritual.

Con abuso espiritual me refiero al fenómeno extendido en el cual ciertas ‘autoridades espirituales’ se atreven a ocupar el lugar de Dios y se auto proclaman señores sobre el pueblo de Dios, manipulando y aplastando al rebaño en el proceso. Tristemente, muchos hermanos y hermanas tienen miedo a la hora de hablar en contra de tales peces gordos (por temor a denunciar a los ‘ungidos del Señor’ o por ser acusados de seguir al diablo) y por lo tanto, se ven obligados a soportar a esos tiranos religiosos. Y lo que es aún más triste es que hoy en día muchas personas creen que esta forma de ministerio es exigido por Dios (cuando nada podría estar más lejos de la verdad).

El Nuevo Testamento demuestra claramente que nadie en la Iglesia tiene derecho a enseñorearse de nadie (1 Pedro 5:3). Esta prohibición incluye liderazgo autoritario, demandas injustas que explotan a los demás, burlas, humillación pública, amenazas, manipulación emocional y explosiones de ira. ¿Acaso no fue Cristo quien enseñó que el ‘líder’ cristiano tenía que ser el siervo de todos (Mateo 20:26)? Me pregunto: ¿quién habrá oído hablar de un siervo tratando a su amo como si fuera un trozo de carne? ¡Nadie! Entonces, ¿de dónde sacan esos abusadores su autoridad espiritual? ¿Cuándo les dio el Señor el derecho de aprovecharse de los creyentes comunes y corrientes? ¿Cómo es que esos opresores se creen dueños de una comunidad salvada por la pura gracia del Altísimo? La Iglesia es llamada a ser un reflejo del Dios trino, es decir, una comunidad de amor y comunión. El Padre, el Hijo y el Espíritu se deleitan el uno en el otro. Un Dios tan gozoso y amoroso jamás estaría a favor de ningún tipo de dictadura eclesiástica porque cualquier tipo de liderazgo totalitario iría directamente en contra de la naturaleza comunitaria de Dios. No hay nadie encima del pueblo del Señor. ¡Nadie! ¡Ni el predicador más ferviente ni el teólogo más instruido! ¡Sólo Dios! ¡Sólo Cristo! ¡Sólo el Espíritu! Todo esto quiere decir que si el liderazgo no se lleva a cabo conforme al modelo de Cristo, es una abominación ante los ojos de Dios (independientemente de cuántos cientos o miles se congregan en aquella Iglesia).

¿Cómo son los ministerios que abusan espiritualmente? Bueno, si no haces lo que ellos te dicen, estás desobedeciendo a Jesús. Si hablas positivamente de cualquier otro ministerio (que no sea el suyo), te escuchan con un silencio tenso. Si preguntas cualquier cosa incómoda (o ves algún asunto de forma diferente), te tachan de rebelde. Si no cumples todas las reglas eclesiales meticulosamente, te critican y los fans de los líderes te miran con desprecio y desaprobación. Si piensas por ti mismo o pides consejos a otra persona, estás pecando contra la autoridad del déspota. ¿Te suena familiar? Espero que no. Tal vez el rasgo más distintivo del tirano espiritual es que espera de los demás cosas que él (ella) no está dispuesto(a) a hacer. Todos –menos él o ella- tienen que cumplir las reglas y normas. Tales líderes no tienen autoridad ninguna.

Son peligrosos, perniciosos y hacen mucho daño a los corazones tiernos del pueblo de Dios. ¿Cuántos millones de hermanos nuestros estarán sufriendo en silencio a manos de tales dictadores hoy día? Así que hoy te invito a orar por todos aquellos que han sufrido (o siguen sufriendo) abuso espiritual. Pidamos al Señor que llene a nuestras congregaciones con líderes conformes al corazón de Jesús que siembran los valores liberadores del Reino de Dios y que todos los ‘siervos’ que abusan sean echados fuera de la comunidad de los santos para que no sigan haciendo daño a las ovejas del Señor.

viernes, 10 de agosto de 2018


PAPI, ¿CUÁNTO GANAS POR HORA?
En el mismo momento en que lo vio llegar a
casa, un niño le preguntó a su padre:
—¿Papi, cuánto ganas por hora?
Así, con voz tímida y ojos de admiración, un
pequeño lo recibía al término de su trabajo. El
padre miró con rostro severo al niño y repuso:
—Mira, hijo, esos datos ni tu madre los co-
noce, no me molestes que estoy cansado.
—Pero, papi —insistía—, sólo es una pre-
gunta: ¿cuánto ganas por hora?
La reacción del padre esta vez fue menos
severa y contestó:
—Bueno, hijo, pues $ 10.000 la hora.
—Papi, ¿me podrías prestar $ 5.000? —pre-
guntó de inmediato el pequeño.
El padre montó en cólera y tratando con
brusquedad al pequeño le dijo:
—¡Así que era esa la razón de saber lo que
gano! ¡Vete a dormir y no molestes, muchacho
aprovechado!
Al caer la noche, el padre había meditado
sobre lo sucedido y se sentía culpable. Tal vez su
hijo quería comprar algo. En fin, queriendo
descargar su conciencia se asomó al cuarto de su
hijo.
—¿Duermes hijo? —preguntó el padre.
—No, papi, dime —contestó entredormido.
—Aquí tienes el dinero que me pediste res-
pondió el padre.
—Gracias papi, contestó con alegría el pe-
queño. Y metiendo su manito bajo la almohada
sacó otros billetes.
—Papi, ahora ya lo completé todo: tengo los
$10.000. ¿Me podrías vender una hora de tu
tiempo?
¿Qué tanta, atención prestas a tus hijos?
¿Alguna vez has pensado en la soledad, la
inseguridad o los miedos de los niños?
El guiar a una persona no es sencillo, y menos cuando esta persona está llena de fallas y debilidades. Tanto tu como yo tenemos muchas cosas que arreglar y que cambiar y para lograr eso necesitamos a alguien superior a nosotros para lograrlo.

El asunto no es dejar de caerse o de tropezar, sino levantarse, seguir adelante tomado de la mano de alguien superior a uno. El Señor prometió guiarnos por la vida y ayudarnos cada vez que caemos o fallamos.

Cuando Él dice “…por amor de su nombre”, es que Él asume un compromiso con Él mismo, de que nos guiará. Es una garantía que no fallará y que Él no se arrepentirá de la decisión tomada de ayudarnos todos los días. El confiar que Él estará al lado nuestro, es garantía suficiente, que tendremos una vida de éxito, aunque fallemos y nos equivoquemos. “Dios mismo estará con ellos como su Dios“. Apocalipsis 21:3.

A Dios no hay que entenderlo sino obedecerle

“..Si en verdad eres un Dios amoroso, que siempre estás con nosotros; entonces ¿por qué no estabas cuando ocurrió todo?, ¿Donde estabas cuan...