viernes, 10 de agosto de 2018

TRANSFORMACION – SER COMO CRISTO
 Muchas veces nos encontramos con personas que se preguntan cual es el plan de Dios para sus vidas o no saben para que están aquí en la tierra. La buena noticia es que la Palabra de Dios nos da la certeza de lo que Él tiene para nosotros, y cual es el verdadero cristianismo que Dios nos llama a vivir. Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta El verdadero cristianismo no tiene que ver con “conocimiento teológico” si bien incluye el entendimiento de la Escrituras que precisamente dan la base, tampoco tiene que ver con una “filosofía de vida”, si bien enseña una manera de ser y vivir, y mucho menos con una “religión” si bien trata con asuntos espirituales. El verdadero cristianismo trata con transformarse, con convertir el corazón y llegar a desarrollar el corazón y llegar a desarrollar una manera de ser, de pensar, de hablar y de actuar que sea grato a Dios, tal como dice Salmo 19:14 Salmo 19:14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mia y redentor mio. No buscamos acumular conocimiento como fin de nuestras vidas. Buscamos tener la Voluntad de Dios expresada en Su Palabra para finalmente transformarnos a la imagen de Jesucristo. Filipenses 2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús Una vez salvos, el llamado de Dios es a la transformación, a una vida de santidad, consagrada a Dios, sirviendo al Señor en un andar diferente que glorifique a Dios. Una cosa es la salvación, pero otra cosa es la transformación de mi ser, mi alma. Una cosa es la salvación y otra cosa es la conversión de mis pensamientos, de mi conducta, de mis hábitos, de mi manera de ser. Asi como un niño va creciendo y madurando luego de haber nacido, asi es con cada cristiano; luego de renacer, comenzar un proceso de crecimiento, de transformación Efesios 4:15 Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo. Hay que crecer en Él. Cristo es el modelo de nuestra transformación y no puede haber dudas acerca de esto. Porque la clave de la transformación es que hay un solo modelo y ese es Cristo. El llamado de Dios a todos sus hijos, sin excepción, es que seamos como Jesucristo. Una vez que somos salvos, confesando Romanos 10.9, comenzamos un proceso de transformación para llegar a ser como Jesucristo, a su imagen y semejanza. Ser Cristianos significa que debemos buscar ser como Cristo. Todas nuestras acciones deben enfocar a andar como él anduvo. ¿Qué significa eso? Que lleguemos a amar, a perdonar, a sanar, a ver, a oir, a pensar y a andar como él anduvo! 1 Pedro 2:21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas Él tiene que llegar a ser realmente EL SEÑOR de nuestras vidas, y nosotros ser imitadores de Cristo en este tiempo. Colosenses 2:6-7 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias En cada situación que nos encontremos, él ya lo ha pasado, el ya pasó por esa situación ¿Cómo no nos va a poder ayudar? Ese es nuestro Señor y nuestro modelo para transformarnos. Veamos lo que dice el Apostol Pablo en 1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo Ser imitadores de Jesús, no es solo tener una buena moral o conducta, porque hasta la gente que no es cristiana puede en determinado caso alcanzar eso; el verdadero imitador de Cristo se ve en el servicio por todas las personas que la rodean, no solo por las que estimas y te caen bien, sino también por las que no te caen muy bien o las que no te quieren. El Señor Jesús dijo en Mateo 5: 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen Una de las maneras más prácticas para imitar a Cristo es preguntarse en cada situación: ¿Qué haría Cristo en esta situación?... Y luego realizarlo! Para eso hay que conocer su vida y corazón para poder imitarlo! Y también vemos el corazón del Señor en Mateo 9:36-38 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies El Señor necesita de ti ahí donde estás, para marcar la diferencia, reflejando el corazón del Cristo. Para servir al Señor no necesitas ir a África o salir de tu ciudad, mira a tu alrededor… hay tanta necesidad!… algún joven de tu escuela o de tu barrio, el que está en la plaza aprisionado en sus adicciones, el alcohólico, el que tiene problemas con su familia, el vecino con dificultades de salud, etc, etc. Cuantas personas vemos a diario que el adversario tiene atrapados con sus mentiras, en sus egoísmos, en sus conceptos equivocados de vida, y nosotros ¿qué estamos haciendo por ellos?... Debemos reflejar a Cristo en medio de esta generación necesitada de amor de Cristo! Filipenses 2:14-15 Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; Este es el tiempo de vivir el verdadero Cristianismo y transformarnos a la imagen de Cristo, para llevar amor, llevar sanidad, llevar paz y consolación a quien lo necesite en el mundo. Colosenses 3:12-14 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Es importante tener en claro que la transformación no es el resultado de un proceso egoísta, sino de un proceso donde cuento con Dios, con el Señor, la palabra de Dios, el espíritu santo, y otros hermanos que están tan comprometidos como yo a la transformación, no a la imagen, no tienen miedo de venir y decirme si hay algo en mi andar que no responde a la manera de ser de Cristo. Nos necesitamos entre todos, para poder crecer y ser cada vez mas parecidos a Cristo. 1 Juan 2:6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. La clave entonces es sostener cada día nuestro compromiso a la transformación, a un nuevo ser, al ser de Cristo, a esa manera de ser que glorifique al Padre. Vamos a hacernos algunas preguntas importantes para poder poner en práctica todo lo que hemos compartido: ¿Estas interesado en ser transformado?... ¿Estás interesado en ser parte de una familia transformada y una comunidad transformada?... Si la respuesta es SI, estoy interesado o interesada, te recordamos que toda vez que Dios nos pide algo en Su Palabra que hagamos algo, es porque está disponible para nosotros hacerlo. Por lo tanto si Dios nos muestra en Su Palabra que podemos dejar de andar en la mentira, en el enojo, en la falta de perdón… y en vez de eso andar como Cristo, en amor, en paz, con confianza… ESO ES POSIBLE VIVIRLO!. Colosenses 3: 5-10 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. El resultado de haber hecho esta transformación será la comprobación, la experiencia en nuestro ser, de cuan buena, cuan agradable y cuan perfecta es la Palabra de Dios, actuando en nosotros para ser como Cristo! Este es el tiempo… seamos como Cristo para darle la gloria a Dios!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

A Dios no hay que entenderlo sino obedecerle

“..Si en verdad eres un Dios amoroso, que siempre estás con nosotros; entonces ¿por qué no estabas cuando ocurrió todo?, ¿Donde estabas cuan...